Agustín Jiménez

......llega a la Sala Kubik de Vitoria-Gasteiz el próximo 25 de Enero.

 

Actor, director, escritor, ilustrador, diseñador... ¿hay algo que no haga bien este cacereño de mirada penetrante? Tras más de tres décadas sobre los escenarios, Agustín Jiménez hoy compagina sus hilarentes monólogos con la obra teatral Ben-Hur. En Enero viene a la capital alavesa con el objetivo de arrancar sonrisas apelando a su conflicto intergeneracional de padre de adolescentes, al sexo y a las drogas. Un show que promete.

 

 

Te defines como un ingeniero del entretenimiento, ¿cómo es eso?
Ingeniero viene de ingenio. Es una fórmula que suelo decir porque la gente me dice que soy como un humorista y yo les digo que no, que soy ingeniero del entretenimiento, pero en realidad soy un payaso. También trabajo en muchos sectores del mundo del espectáculo: dirijo, escribo, diseño, hago maquillaje… como toco todas las ramas, un día me dijeron que era un ingeniero.

Llevas más de tres décadas en el mundo de la interpretación, ¿cómo ha cambiado éste?
Ha habido una evolución. Llevo desde los 14 años, primero empecé haciendo teatro en grupos universitarios e iba de un sitio a otro. Luego trabajé en animación de calle, haciendo magia, de payaso, figuración, obritas de teatro independientes…  Para mí ha cambiado porque tampoco existía un género como el 'stand up', como el del monólogo, y he formado parte de su creación.

¿Cómo has llevado estos cambios?
Uno tiene que estar dispuesto al cambio, hay gente que piensa que lo suyo es lo mejor y en su momento era lo mejor. Yo ya no tengo 32 años ni soy un macarra. Soy un señor con dos hijos. Evolucionas si estás dispuesto al cambio, a comprender nuevas cosas, a comprender que no existe la televisión tal y como se concebía por nuestros padres o nosotros de jóvenes. Lo bueno, lo que sobrevive siempre, es el directo, el buen directo. Tú en esto puedes durar lo que te dure la fama, por lo que sea, pero luego tienes que seguir trabajando y si tienes un buen directo eso permanece. Por muy famoso que seas si no eres bueno se nota.

"Noto cuando estoy haciendo algo muy gordo porque el público empieza a grabar con los móviles."

¿Cómo se consigue un buen directo?
Son años renovando el material, reescribiendo, intentando buscar lo que está ocurriendo e intentando formar parte de ello. Para mí la comedia tiene una función si quiere estar viva, si quieres vivir los tiempos que corren, pero eso va dentro, depende de cada uno. Si estás haciendo una obra artística debes tener una conciencia de entorno, tener un contexto. Si no eres un tío cerrado.

Sueles girar con varias obras a la vez, ¿no te vuelves loco?
En 2009 decidí volver a hacer teatro porque era un actor de teatro que quedaba más o menos bien y había estudiado para eso. Sigo de gira con obras de teatro, pero por otra parte tengo un espectáculo en solitario y también formo parte de las giras de 'El Club de la Comedia'.

No te aburres, vaya...
No, pero sí que me pasó una vez que hacía dos obras a la vez en un mismo teatro, una a las siete yo otra a las nueve. Era para volverse un poco loco porque el decorado se parecía mucho,  estaba en el mismo teatro…

Actualmente desarrollas propuestas tan distintas como 'Ben-Hur' y los monólogos.
'Ben-Hur' físicamente requiere un trabajo y a veces, cuando llevas quince días haciendo monólogos, te relajas físicamente y en 'Ben-Hur' tengo que correr, saltar, brincar, hacer de gladiador y es volver a otro sitio. Los golpes hacen que no se te olvide en qué sitio estás.

¿Puedes adelantarnos algo del espectáculo que traes a Vitoria?
Yo improviso mucho, puedo decirte cuáles son los temas y cómo trabajo. La gente que me conoce en directo sabe que a veces parece que la historia está ocurriendo en ese instante, pero todo está muy pensado y se trabaja mucho con el clima. Según el público muchas veces cambio bloques enteros y empiezo a trabajar otra cosa. Normalmente en el norte puedo trabajar ciertas cosas que a veces no consigo en otros sitios, con lo cual el espectáculo varía según las zonas.

¿Qué temas tratarás?
Mis temas siempre son los mismos: el conflicto intergeneracional que tengo como padre de adolescentes, el intentar estar 'en la onda', y también hablo de drogas y de sexo.

Un poco de todo.
Sí. También hablo de política así un poco por encima. Siempre meto un chiste y digo "ahora viene el chiste político" o "ahora viene el chiste fuerte", asustando a la gente. Yo creo que la gente viene a vernos pensando "¿qué dirá?" o "¿qué ocurrirá?". Noto cuando estoy haciendo algo muy gordo porque el público empieza a grabar con los móviles.

En los tiempos en los que vivimos, ¿es fácil arrancar sonrisas?
Realmente será difícil sacar sonrisas si tanto el público como el artista olvidan cuales son los referentes de belleza, de sabiduría… que llevan a que un espectáculo sea bonito. Tú puedes hacer lo que te dé la gana mientras sea hermoso y todos sabemos dónde está la fealdad. La gente que a mí me suele decir que no le gusta lo que hago es gente que tiene un gusto bastante basto sobre lo que considera el humor o la comedia, y suele ir siempre de la mano de la intolerancia. De hecho, ahora me está resultando mucho más sencillo, porque estoy empezando a tocar el metaformato, es decir, hablar con la gente directamente y cuando un chiste no funciona explicárselo.

¿Cuál es la clave de la comedia?
Lo importante para hacer comedia es también que el espectador tiene que estar dispuesto a ser espectador. Uno de los problemas y de la dificultad que existe para hacer comedia es que les hemos dejado mirar detrás de la cortina, dejamos que todo el mundo sea artista, todo el mundo cuenta chistes. Los programas actuales, los 'talent show', son de aspirante a artista, entonces ahora todo el mundo es artista. Los artistas tenemos una técnica y una serie de conocimientos que hacen que un espectáculo de una hora y media sea entretenido.

"Vivimos en un mundo de machos alfa, me dicen 'sí, sí, muy gracioso pero estás gordo'. Te lo juro, esas son las críticas que he recibido..."

Es difícil agradar a todo el mundo, ¿alguna vez has recibido una crítica que te haya tocado?
No, normalmente las críticas las he recibido de hombres y hacia mi físico. Hay cierta gente que por no decirte que le ha hecho gracia, porque vivimos en un mundo de machos alfa, me dicen 'sí, sí, muy gracioso pero estás gordo'. Te lo juro, esas son las críticas que he recibido... Son hombres diciéndole a otro hombre que está haciéndoles reír, que es cómico y su cuerpo le importa una mierda, porque no es un galán sino un payaso, que su cuerpo es feo. Me duelen porque considero que la gente debería ver algo más.

Tremendo.
Sí, por otra parte, las únicas críticas que he recibido a mi trabajo han sido a mis chistes gráficos, porque hago también humor gráfico y bueno pues algunos chistes no gustan. Yo creo que los tiempos del pobre cómico que actúa por unas monedas están muy lejanos, hay gente que tiene un concepto de tu trabajo como de bufón de la corte y ese tipo de gente son cosas que me duelen, pero las combato. No puedes agradar a todo el mundo con lo cual significa que lo estás haciendo bien.

"Lo que menos soporta el odio es que lo dejen en ridículo."

¿Hay algún tema sobre el que nunca escribirías un monólogo?
Yo escribiría sobre todo, lo que importa es la forma. Puedes hablar sobre la intolerancia o sobre el nazismo, puedes burlarte de él. Sí, estás escribiendo sobre el nazismo pero burlándote de él. Las enfermedades terminales, por ejemplo, son una cuestión que tenemos que tratar con delicadeza, pero trabajas con ellas porque tampoco puedes hacer una discriminación positiva con una persona que tiene un problema, hay que integrarla. Pero obviamente el humor siempre es de abajo a arriba porque de arriba a abajo es crueldad.

¿Dónde están los límites del humor?
En sí son una paradoja, se está planteando a una persona que trabaja con cosas prohibidas dónde deben estar las cosas prohibidas. Nosotros trabajamos con material muy delicado, con cosas que la gente no se atreve a decir. Pero las decimos de manera que el humor convierte al fundamentalismo en ridículo y eso es lo importante. Lo que menos soporta el odio es que lo dejen en ridículo. Yo soy antiviolento pero te digo una cosa, hay que dejarlos en ridículo.

¿Nos pones un ejemplo?
Ahora que vivimos una época en la que la ultraderecha está volviendo, pues la única manera de combatir esto es burlándonos de ellos. Si nos hubiéramos burlado más de Hitler y no tomasen en serio a un cabo de la Primera Guerra Mundial desocupado y gorrón que se dedicó a ir por cervecerías haciendo discursos, si nos hubiéramos burlado… La burla es lo que nos salva de muchos conflictos internos. Cuando hay un problema y se habla de ello con humor.

¿Es fácil hacer este humor políticamente correcto?
Yo no sé cuál es el correcto o el incorrecto. Hacer humor políticamente correcto prácticamente es hacer un publirreportaje. El concepto "políticamente" suele tener que ver con que la sociedad en un instante ha decidido que no se debe bromear con ciertas cosas. Normalmente la gente que decide con lo que se puede y lo que no se puede bromear suele ser gente que no trabaja en comedia. Creo que también estamos viviendo un momento en el que los que nos dedicamos a la comedia tenemos que aprovechar para combatir esto con nuestro material y crear arte. El arte suele crecer bastante poderoso en momentos en los que hay ciertas crisis ideológicas. Ahora parecemos los filósofos de la época. Han quitado la filosofía de los colegios y a los chavales solo les queda el humor, la sátira.

"Han quitado la filosofía de los colegios y a los chavales solo les queda el humor, la sátira."

¿Quién es tu referente en el mundo de la comedia?
Tengo muchos. Yo siempre he admirado a Buster Keaton por su capacidad creativa de comedia. Los Monty Python,  Les Luthiers, Faemino y Cansado, los chanantes... De la comedia pura me quedo con Richar Pyor, que tuvo el momento en el que se produjo el cambio del 'stand up'. Luego mucha gente con la que he compartido cosas son también referentes para mí a raíz de trabajar con ellos, como José Mota o Goyo Jiménez.

Has sido director del Grupo de Teatro Rosa Chacel, ¿cómo fue la experiencia?
Pues fueron ocho años de experiencia, es un grupo de teatro de un instituto del Barrio de Hortaleza, un barrio muy humilde de Madrid. Obtuvimos bastantes premios. Hicimos obras con mucha envergadura como 'Bodas de sangre', 'Hamlet' o 'Luces de bohemia'... Era director y también un poco profesor de terapia, estaba de intermediario. Bastantes de los alumnos han acabado estudiando ramas artísticas y me alegro por ello. Aparte también creé una escuela de payasos.

 

UN TIPO POLIFACÉTICO

Eres miembro fundador de Radio Enlace...
Sí, las radios comunitarias abogan por el derecho a la comunicación, que está recogido en los Derechos Humanos. El ser humano tiene derecho a comunicar, a tener cauces en los que poder comunicar su realidad. La información se concentra en cuatro o cinco agencias y todo tira para un lado o para otro. Ser independiente o veraz es muy complicado. La radio comunitaria nace de la necesidad de comunicación, de que la gente, por ejemplo, pueda hacer su propio programa de radio. Tenemos cursos de guión, de locución, de técnico…  y la gente puede empezar una experiencia radiofónica. Se paga una cuota mensual, que no es nada, pero luego también necesitamos pedir ayudas, porque es un bien cultural.

También has publicado varios libros. ¿Alguno nuevo en mente?
He publicado libros de entretenimiento pero en mente tengo pensado hacer un compendio, una obra un poco grande. Creo que podremos hacerlo entre varias personas. Es una especie de manual para hacer teatro para institutos, colegios y asociaciones.

Quizá tu faceta más desconocida es la de ilustrador, ¿cómo surge?
Desde joven, a los quince años ya estaba publicando. Ilustré un libro de matemáticas para ordenadores, eso fue mi primer trabajo. En la época había muchos fanzines, revistas alternativas… También he publicado chistes en algún periódico y he ilustrado libros de compañeros. En mi tiempo libre me dedico a hacer cartelería, murales… es otro trabajo que tengo. Es otra faceta que está ahí y el mundo es así ahora, yo siempre he tenido mucha expresión artística. Por eso digo lo de ingeniero del entretenimiento.