Marta Sánchez

...viene al Festival de Jazz para presentar los temas de su próximo álbum.

Elogiada por su dimensión como compositora e intérprete, la pianista madrileña se ha hecho un hueco en la escena jazzística de la Gran Manzana. Influenciada por la música clásica y el indie inglés y americano, ha sabido dar una vuelta de tuerca a un género en constante movimiento. Marta Sánchez toca junto a su poderoso quinteto en el Teatro Principal el próximo 18 de Julio. Un concierto ineludible.

 

 

Llevas 8 años viviendo en Nueva York, ¿cómo es tu vida allí?
Doy algunas clases en el Brooklyn Conservatory, toco muchas sesiones, intento tocar con músicos que me gustan lo máximo posible, sacar tiempo para practicar y tocar en bolos, todo lo que salga. Y escribir música… Lo mismo que en España, más o menos. Lo que pasa es que aquí haces una vida más nocturna, de ver más música. Están pasando más cosas todo el rato, entonces estás más fuera, viendo más música, siendo parte de la escena, porque aquí la escena es muy grande.

"Disfruto componiendo cuando no me impongo fecha tope, pero generalmente siempre compongo a contrareloj."

Fuiste para hacer un master de jazz y allí te quedaste.
Bueno, por ahora estoy aquí, ja, ja, ja… Las cosas me están yendo bien y siento que es un buen sitio. Me gusta estar por aquí.

¿Fueron duros los comienzos?
Yo tuve suerte porque me vine con una beca. Me pagaban la escuela y me daban dinero todos los meses. Entonces, a nivel económico fue fácil. Pero mi inglés era bastante malo cuando llegué, me costaba entender y eso te afecta bastante. Y luego, culturalmente, cuestas adaptarse y entender los códigos, las personalidades. Hasta que  te adaptas. Luego la gente es igual en todos los lugares del mundo. Pero al principio cuesta un poco adaptarse a los códigos.

¿Cómo surge tu quinteto?
Vas conociendo gente de tocar. Aquí se hace mucho sesiones en casas. Gente conoce músicos y queda para tocar, para conocerse. Con algunos músicos conectas y te gusta mucho como tocan, te parece que tocarían muy bien tu música...

"Escucho algo de música electrónica y ese efecto creado con ordenador trato de imitarlo con los saxofones."

Todo fluye.
Eso es. Entonces, fui conociendo músicos aquí y allí, en muchos contextos. Conciertos en los que alguien te llama y le vas a ver y quedas para tocar con él y desarrollas una amistad. Es un proceso largo y creo que todavía está cambiando.

¿Y eso?
La gente ha ido cambiando en mi quinteto. En el nuevo disco hay nuevo saxo tenor. Depende de muchas cosas. De si la música evoluciona, también de cómo la gente esté disponible. Pero es fácil conocer músicos aquí, estás conociendo músicos todo el tiempo.

En 2013, grabáis 'Partenika', un disco calificado por ' The New York Times' como uno de los diez mejores del año. ¡Menudo lujo!
Sí, fue una sorpresa. A Ben Ratliff, que era por entonces el crítico del 'The New York Times' le gustó mucho el disco.

Desde entonces no habéis parado.
Bueno, las cosas van cada vez mejor. Cada vez salen más conciertos y tenemos más oportunidades.

Habéis girado por todo el mundo.
Con el primer quinteto, el de cuando llegué a Nueva York, viajamos mucho. Sobre todo el primer año de estar por aquí. Tocamos en bastantes sitios.

¿Echas de menos Madrid?
Ya estoy acostumbrada a vivir en Nueva York. Cuando voy a Madrid me siento más extraña en Madrid que aquí. Después de 8 años…

¿Y tu gente?
Tengo muy buenos amigos en Madrid, pero la gente con la que vives a diario es otra. En general, estoy a gusto aquí. Obviamente hay mucha gente que me gustaría ver más a menudo. Y luego, pequeñas cosas. La comida, las cosas que hay allí que no hay aquí. Pero aquí hay otras cosas también. Echo de menos más a la gente que quiero, como mi familia, más que en sitio en general. Yo viví muchos años en Madrid y me gusta más algo que es más nuevo, que ahora mismo es más excitante. Por ahora.

"En mi nuevo disco, que sale en Noviembre, hay más experimentación. Es más arriesgado"

Por cierto, cuando iniciaste tu carrera, ¿barajaste un cambio de nombre? ¿Te han confundido muchas veces con la artista que se llama igual?
Bueno, alguna vez. Pero la gente que conoce el jazz no. Pero alguna vez sí ha habido algún malentendido con gente que no conoce tanto. La verdad es que no lo pensé en su momento y supongo que ahora ya es tarde para ello, ja, ja, ja… Lo podía haber hecho, pero no lo hice.

Tú sigues unos caminos muy diferentes, los de la experimentación sonora, ¿en qué te inspiras para componer?
Mi inspiración viene normalmente de música que escucho. Suele ser de música muy diferente a la que hago. Se lo decía a Ben Ratliff y lo puse en la promo de mi segundo disco.

¿Por ejemplo?
Escucho algo de música electrónica y ese efecto creado con ordenador trato de imitarlo con los saxofones. O escucho algo que está hecho con voces y trato de imitar ese efecto. Muchas veces la inspiración viene de música que es totalmente diferente a la música que yo hago. Pero me da ideas para experimentar cosas con sonido, con la instrumentación que yo tengo.

Inspiración latina tienes poca.
Sí, pero es que lo latino y España tiene poco que ver, a no ser que hablamos el mismo lenguaje. Mis influencias musicales son totalmente diferentes. Nosotros tenemos el flamenco, pero…

"En su momento no pensé en cambiar mi nombre artístico y supongo que ahora ya es tarde para ello, ja, ja, ja… "

Algunos te han relacionado con él.
Sí, algunos críticos han comentado que tengo influencia tradicional española, ritmos folklóricos y la verdad es que yo no estoy de acuerdo. No he escuchado mucha música latina nunca ni flamenco. He escuchado música clásica, bandas indies inglesas o americanas. Y esa es un poco la música que me ha influido. No tiene mucho que ver que soy española.

¿Cómo disfrutas más, componiendo o tocando el piano?
Disfruto menos componiendo que luego tocando lo que he escrito, escuchándolo con músicos. Tocando es más la experiencia del momento.  Es cuando disfruto más de mis composiciones. Pero bueno, creo que son experiencias totalmente diferentes. Es como cuando dices qué prefieres, quedarte en casa viendo una película a gustito o salir. Bueno, pues depende. Son dos partes diferentes del proceso creativo y depende del momento en el que estés. Si te digo la verdad, componer, muchas veces tengo fecha tope y no tengo mucho tiempo y entonces lo tengo un poco asociado al estrés, "¡Tengo que acabar esto. Ahhh!" Disfruto componiendo cuando no me impongo fecha tope, pero generalmente siempre compongo a contrareloj.

Igual es que funcionas bien bajo presión, como le pasa a mucha gente.
Igual sí, pero no se disfruta tanto.

En ocasiones invitas a vocalistas...
Sí, de hecho tengo un grupo con voces para el que he escrito música sobre poetas que me encantan, que tienen mensajes que me apetecen transmitir. La banda se llama Room Tales, como "historias de la habitación", algo así.

El año pasado visitó el festival Camila Meza. Fue un concierto muy especial. Tú tocas en el mismo escenario este año, en el Principal.
Yo he visto en el Principal de Vitoria a músicos como Kenny Garrett, entre otros. Es especial para mí tocar allí. Y Camila es una buena amiga mía, vive en un bloque en mi barrio y la veo mucho.

¿Qué vas a ofrecer en tu concierto?
Vamos a tocar nueva música que acabamos de grabar la semana pasada. El nuevo disco saldrá en Noviembre. Y el concierto en Vitoria va a ser un adelanto de este nuevo álbum.

¿Nos puedes adelantar algún detalle?
Es un poquito una evolución del disco anterior, 'Danza imposible'. Hay más experimentación. No es un cambio radical, pero es un poquito diferente. Más arriesgado.

¿Has tocado alguno de los temas en algún escenario?
Sí, hemos hecho algunos bolos antes de entrar a grabar. En el Blue Note tocamos la semana pasada representando a España, por cierto, en un Festival de la Unión Europea. Luego hemos tocado los temas en distintos escenarios. Está bien tocar los temas unas cuantas veces antes de meterse a grabar. Y a la gente le ha gustado la música.

No es la primera vez que "juegas" en el Festival de Vitoria.
Sí, toqué en el Jardín de Falerina hace muchos años, con mi cuarteto.

¿Qué es lo que más te gusta de él?
Que como hay mucha música tocada en diferentes escenarios se juntan un montón de músicos y después todo el mundo de reúne en el hotel, para la jam y el ambiente es bueno. He conocido a muchos músicos, ves a muchos que ya conocías y escuchas a diferente gente en diferentes contextos.

¿Y de Vitoria?
Bueno, una de mis mejores amigas es de Vitoria y vive allí. Como vivo en Nueva York hace mucho tiempo que no la veo y por eso mi visita a Vitoria va a ser muy especial. Sus padres tenían un restaurante que cerraron hace un tiempo porque ya se han jubilado. Yo he ido mucho a Vitoria por ella y por su hermano, Hasier Oleaga.

En esta ocasión vienes con tu quinteto. Vienes muy bien acompañada.
Sí, el batería, Daniel Dor y el saxo alto, Roman Filiu son parte de mi banda original aquí en Nueva York. Demian Cabaud, el contrabajo, es de Portugal y tuve el placer de tocar con él hace un par de años en un par de giras con mi grupo y me encanta. Y el saxo tenor, Francesco Geminiani, va a venir de París, pero vivió en Nueva York y he tocado mucho con él.  

¿Qué aporta cada uno de sus componentes?
Su personalidad, son bastante diferentes. En mi música hay mucho escrito y es importante que a la hora de tocar haya contraste, para darle un poquito de apertura a lo que ya está escrito. Creo que Filiu es un poquito más salvaje, más crudo y 'groovie'. Y Francesco es más melódico y más contenido. Luego, Daniel es muy especial. Tiene una personalidad muy fuerte. Es muy bueno creando texturas y abriendo mucho la música y creando ritmos complicados como intrínsecos, dentro de los ritmos que existen. Y Demian es muy bueno conteniendo todo esto y tiene muy buen 'tempo'.

¿Cómo se presenta lo que queda de 2019?
El disco sale en Noviembre y estamos planeando una gira por Europa para entonces. Vamos a Alemania, Austria, tocaremos en España también algunos días y veremos qué más sale. En Octubre igual viajo a Madrid para tocar en un festival que se llama Fémina. Y el resto del tiempo, hacer promoción del disco. Y luego, conciertos también con otra gente.

 

INSTRUMENTALISTA PIONERA

¿Cómo ha evolucionado el papel de la mujer en el mundo del jazz?
Creo que está cambiando. Cuando empecé a meterme en la escena del jazz de Madrid era prácticamente la única mujer excepto una trombonista, pero no había nadie más. A no ser que fueran cantantes, claro.

¿Y en Nueva York?
Cuando vine a Nueva York una de las cosas que más me sorprendió es que hay muchísimas más mujeres aquí, que tocan todo tipo de instrumentos y que son muy buenas. Ahora de las personas que están haciendo cosas más interesantes aquí, muchas son mujeres. Y las escuelas, todo. Las mujeres jóvenes están haciendo muchas más cosas. En un futuro será bastante más equilibrado.

¿Qué les dirías a los y las  músicos que empiezan?
Que si les gusta que tengan paciencia y que sigan luchando. Es difícil para mí también. No es fácil sobrevivir como músico y tratar de lidiar con todo lo que tienes que lidiar para poder seguir. Pero que si realmente es lo que les gusta, pues que sigan trabajando y luchando por lo que les gusta.