Natalia Millán

...presenta 'La Mentira' el próximo 26 de Mayo en el Teatro Principal de Vitoria.

 

Actriz, bailarina y cantante, comenzó su carrera en el mundo de los musicales para luego dar el salto a la televisión, con 'El Súper', la primera serie diaria producida en España. Tras innumerables trabajos en cine, teatro y televisión, la artista madrileña se encuentra de gira con una divertida comedia sobre las relaciones de pareja mientras prepara un nuevo musical, 'Billy Elliot', que verá la luz el próximo mes de Octubre.

 

¿La verdad está sobrevalorada?
Pues no. La verdad es una cosa, en principio, positiva, lo que pasa es que, bueno, todo es tan relativo en esta vida. Lo que sí es cierto es  la verdad que no siempre tiene por qué ser necesaria. Entre hacer daño a una persona o no hacérselo, a veces es mejor callar. Cada caso hay que analizarlo por separado, porque el tema es peliagudo.

Hay quien da su opinión sin nadie pedírsela.
Sin nadie pedírsela y perdona, pero que nos digan que estás feo o que eres tonto o que te estás haciendo mayor, pues a lo mejor no necesitamos que nos lo digan. Y a veces una mentirijilla piadosa, como "estás muy guapa" nos viene muy bien y nos va a hacer mucho más felices y va a ser mucho más positivo para el universo entero.

Aparte que si todo se sabe, también se pierde el misterio en la pareja.
Pues claro. Que cada uno mantengamos una parte de misterio es importante. También es importante respetar las reglas del juego. Hay tantos tipos de relaciones como personas en el mundo. Y cada pareja tiene sus reglas de juego y lo importante es saber a qué estamos jugando y respetar esas reglas de juego. No vale que uno se las salte y otro las respete al cien por cien. Para eso cambiamos las reglas. De eso habla 'La Mentira'.

"Cada pareja tiene sus reglas de juego. Lo importante es respetarlas ambos. Si no, se cambian"

En Mayo, presentas en Vitoria esta obra de Florian Zeller, bajo la dirección de Claudio Tolcachir, ¿qué vamos a poder ver?
Esta función nos ha dado para muchas horas de conversación y creo que todos mentimos mucho más de lo que creemos. La gente dice "a mí no me gusta la mentira, yo no miento…" Pero te pones a analizar y a pensar y mentimos muchísimas veces a lo largo del día. Y sabemos que esto le pasa a la gente que viene a ver la función. Cuando sale del teatro tienen el tema de conversación. Además, la obra está circunscrita al mundo de la pareja, con lo que da para mucho hablar.

Eres actriz, cantante, bailarina... Hay quien apuesta por especializarse. Tú le das a todo...
En este oficio está muy bien intentar manejar más o menos todos los lenguajes escénicos. Y ahora, con el bendito auge del musical, conviene bastante.

¿Con qué disfrutas más?
Disfruto al tener un buen libreto entre manos. Si el material es bueno, lo disfruto por igual. Evidentemente el musical tiene muchos ingrediente, a mí me gusta mucho y fue el punto de partida por lo que yo decidí dedicarme a esto. Si tengo que escoger entre teatro, cine y televisión, siempre te diré teatro, pero dentro del teatro, lo que quiero es tener la suerte de tener un buen material. Y me da igual si es comedia, drama o musical.

Una historia interesante y un texto bien tratado, vaya.
Sí, eso es fundamental. Además, te facilita mucho el trabajo. Es curioso, porque cuando, de repente, tienes un texto de un autor importante, la gente te dice "qué responsabilidad, qué difícil". No, no, lo difícil es salvar un texto malo. Eso es un suplicio. Es muy difícil hacerlo bien. Pero cuando te dan un texto bueno, un personaje bien escrito es una maravilla, una gozada.

Tras años de formación y comenzar en los musicales, te diste a conocer al gran público en 'El Súper', ¿cómo recuerdas aquella época?
Bien, fue un máster. De ahí aprendí todo, de golpe. Pero sobre todo lo recuerdo muy cansada, porque era agotador. Fue la primera serie televisiva diaria producida en España y eso de sacar un capítulo diario… eso es trabajar a destajo. Era la primera vez que trabajaba en una serie, encima con un "prota", encima una diaria, encima tenía un bebé de 2 años. Entonces, lo recuerdo agotada.

Me imagino...
Hay una cosa curiosa y es que en casi todas las series diarias en las que hay un papel protagonista, normalmente los actores suelen pasar una crisis muy gorda de estrés, porque es tremendo. Son muchas horas, mucha responsabilidad y mucho trabajo que te llevas a casa. Tu vida personal desaparece. Por las tardes y los fines de semana te dedicas a estudiar y grabas la serie de lunes a viernes sin parar. Es muy agotador. Lo de las crisis es muy normal.

"Cuando te dan un texto bueno es una gozada. Lo difícil es salvar un texto malo."

Después te hemos podido ver en 'Amar en tiempos revueltos', ¿cómo ha evolucionado el género en estos años?
En 'El Super' la producción era de una terna, Diagonal, Zeppelin y Telecinco. Y Diagonal es la que ha seguido después haciendo series diarias, además de semanales, y ya tiene una maquinaria muy potente. De alguna manera, en 'El Super' nos lo estábamos inventando todo. Aún así estábamos muy bien organizados. Salíamos a las cinco de trabajar. Eso ya pocas series lo pueden decir. Diagonal lo tiene perfectamente cronometrado todo. Aunque también fue duro, porque el personaje que yo hacía en 'Amar en tiempos revueltos' también tenía su peso.

En 'Un paso adelante' pudiste demostrar todo tu arsenal artístico, ¿qué poso dejó?
Ah, yo la recuerdo con muchísimo cariño. Fue maravilloso. Yo, en realidad, ya había dejado de bailar hacía bastantes años, porque no había dónde. Cuando empecé a trabajar, en los 80, se hacían musicales y durante varios años trabajé en ellos, pero después se dejaron de hacer. De repente, surgió la oportunidad de hacer 'Un paso adelante' y de alguna manera, sorprendió a la gente. Me acuerdo cuando me llamaron, "hay un personaje precioso". Es verdad que lo era.

Adela, ¿verdad?
Adela, sí, sí, sí… Me dicen que es profesora de ballet y que si creo que lo puedo hacer. Yo les dije "mira, si vosotros creéis que yo puedo como actriz, yo digo que como bailarina puedo". La verdad es que bailar después de mucho tiempo sin bailar no fue fácil, pero doy gracias al coreógrafo, Luca Yexi, que lo adoro. Me decía "¡Tú puedes, tú puedes!" Me montaba coreografías maravillosas. Qué importante es que te animen y que crean en ti. Cuando creen en ti, eso es un avión. 

¿Qué consejo darías a quienes están empezando?
Primero paciencia, no tener prisa. Todo el mundo tiene mucha prisa por conseguir las cosas y no. Esto es como la buena cocina, que tiene que hacerse a fuego lento. Los actores que más admiramos son esos grandes, que llevan toda la vida actuando y creciendo. Esa sabiduría es impagable. Entonces, no hay que buscar el éxito fácil. ¿Qué viene? Vamos a disfrutarlo, pero nunca hay que creerse un éxito porque en este oficio es absolutamente efímero. Hoy tienes un éxito y mañana ya nadie se acuerda. Hay que tener paciencia, ir aprendiendo, estar muy entregado al trabajo.

Mucha dedicación.
Sí, eso normalmente no cuesta, porque es vocacional. Pero sí hay que tener mucha paciencia, por ejemplo, con el poco trabajo que hay ahora mismo. Sin prisa, pero sin pausa. Eso sí, prepararte lo mejor que puedas. Eso nunca sobra. Cuando menos te lo esperas, como lo que hablábamos de lo del baile, de repente, aquello que aprendiste, hace falta y se te valora y te hace dar un paso de gigante.

Has transmitido a tu hija, Violeta, el amor por el arte. ¿Le ves madera de actriz?
Ella va por otros derroteros. Tiene un temperamento artístico muy grande. Está estudiando Bellas Artes.

"Prepárate lo mejor que puedas. Cuando menos te lo esperas, aquello que aprendiste hace falta, se te valora y te hace dar un paso gigante."

Puede ser pintora o escultora…
Por ahí puede ir. Ojalá fuera escenógrafa, pero eso ya lo tiene que decidir ella, ja, ja, ja…

Así podríais trabajar juntas.
Eso a mí me encantaría.

Has participado en 'Velvet', uno de los éxitos más destacables de los últimos tiempos. ¿Qué te ha aportado?
Estar en un proyecto de calidad siempre es fantástico. Lo que se me viene primero a la mente es toda la ambientación. Cómo cuenta la historia de unos grandes almacenes de moda, cómo vamos vestidas.

Ese vestuario maravilloso.
Bueno, es un placer verlo, porque llevarlo, es muy incómoda esa ropa. Los primeros días dices "¿por qué no vestiremos así?", porque es muy favorecedor del cuerpo de la mujer. Además, de todos los cuerpos de mujer. Te saca partido seas delgada o gordita. Pero a los dos días ya, con esos corsés, esas cinturas tan apretadas, esos tacones, las faldas tan estrechas, es un suplicio. Coges el vaquero elástico y dices "¡qué felicidad!".

¿Por qué esa insistencia por estar en 'El Ministerio del tiempo'?
Porque me parece un guion maravilloso. Te digo que estoy muy satisfecha de las series en las que he estado, pero ese guion, es incomparable, fantástico. Solamente leerlo era fascinante. Al ver la serie se ve. La estructura súper sólida, súper creativa, muy bien documentada. 

Te hemos visto en programas como 'Mira quién salta', ‘Tu cara me suena', 'El gran reto musical'. ¡Qué atrevida!
Más que atrevida, en realidad es trabajo, todo. Si uno se dedica a ser actor o actriz es que debemos ser atrevidos. No queda otra. Esto es un salto al vacío permanente. Esto es un atrevimiento más.

En 'Hable con ellas' ejerciste de presentadora. El programa era una máquina de generar titulares,  pero ¿os faltó estrategia?
Mira, yo sí que es verdad que firme el contrato como presentadora, pero la verdad es que hablaba muy poco, porque a mí el proyecto me venía grande en el sentido en el que creo que para ser presentadora hay que saber hacerlo. Yo recuerdo cuando me llamaron que dije "yo esto no lo sé hacer".

Pero te lanzaste.
Me convencieron de que sí podía. Pero lo cierto es que no lo supe hacer. Me quedé más bien en observadora. Son muchas cosas. Soy una persona muy curiosa, pero me cuesta mucho preguntar a la gente cosas íntimas. Tengo que tener muchísima confianza. También, en mi trabajo hay que respetar los pies, es decir, que termine la otra persona de hablar, decir su última palabra para tú hablar. Interrumpir es algo que tampoco lo tengo muy asimilado. Y la cosa de llevar el pinganillo, por el que te van diciendo cosas y a la vez tienes que hablar... Para mí era todo muy difícil.

Estabas fuera de tu medio, digamos.
Sí, bueno, yo estaba muy a gusto con mis compañeras. De hecho, con alguna de ellas hice muy buena amistad. Por ejemplo, con Yolanda Ramos, que la adoro. Pero no, cuando no sabes pues no sabes.

Está muy bien reconocer que uno no vale para todo en esta vida.
Claro, ¡por Dios! El día que deje de aceptar mis defectos, mal día será.

 

MUSICAL 'A LA VISTA'

Respecto a los musicales, ¿cuál te queda por hacer?¿Cuál te gustaría?
Ummmm… el que voy a hacer el año que viene, ja, ja, ja…

Cuenta, cuenta...
Estoy metida en los ensayos de 'Billy Elliot'. Estamos con un trabajo previo desde Marzo y estrenamos en Octubre. O sea, que se está preparando a conciencia. Y aquí estoy yo, aprendiendo a bailar claqué. Estoy súper feliz. Va a ser un acontecimiento brutal. Hay 60 niños preparándose desde ya.

"'Billy Elliot' va a ser un acontecimiento brutal."

¿Tantos?
Hacen falta muchos y es que hay que multiplicarlos por cuatro, porque los niños no pueden trabajar todos los días. Se están preparando en ballet clásico, danza contemporánea, jazz, claqué, acrobacia, canto e interpretación.

¡Qué maravilla!
Sí, al nivel de los top más top del mundo en cuanto a teatro musical.

Eres una mujer luchadora. Pese a perder al padre de tu hija cuando ésta apenas contaba con 4 años, has sabido salir adelante, ¿dónde encuentras la fuerza?
En el amor, en el amor que uno tiene por sus seres queridos es donde uno encuentra más fuerza. Incluso en el amor por lo que haces. En el estar aprendiendo claqué ahora, a estas alturas...

Es un reto.
Sí, sí, sí. Te podría enseñar la camiseta chorreando de sudor de haber estado 3 horas dando zapatazos en el suelo, pero lo haces con una alegría tremenda.