María Barranco

...presenta 'La comedia de las mentiras' el próximo 15 de Junio en el Principal.

 

Con 'Mujeres al borde de un ataque de nervios' pasó de ser una perfecta desconocida a convertirse en una actriz imprescindible del cine español. Cuando se cumplen 30 años de aquel hito, María Barranco, hace un repaso a su carrera y nos habla de sus actuales proyectos, su papel de Teresa en la serie 'Amar es para siempre' y el de Cántara en 'La Comedia de las mentiras', una función en la que miente hasta el apuntador.

 

 

¿De qué trata 'La Comedia de las mentiras?
Es un texto basado en textos de Plauto. El director de la función, Antón Gómez, que también es el autor, ha recopilado sus personajes y ha creado esta comedia, en la que, como bien dice el título, miente hasta el apuntador. Pero todos lo hacen con buenos sentimientos.

¿Una comedia de enredo, entoces?
Sí, es una historia de amores y desamores, en la que, de repente, una mentirijilla de nada se va haciendo una bola cada vez más grande y aquello es imposible de frenar.

¿Cuál es el mensaje?
Que todo es según el cristal con que se mire, la verdad y la mentira. Y que una mentirijilla, una cosa pequeñita, incluso te puede hacer la vida más agradable. El papel central es el de Peón Nieto, que interepreta a Calidoro, un mayordomo que a través de la mentira va observando a los personajes.

Tú das vida a Cántara, una mujer despechada que no cree en el amor.
Sí, la han abandonado muy joven y ella se lo ha tomado a la tremenda, se ha amargado durante años. Hasta que de repente, un día se cruza en su camino un jovencito y el carácter le cambia, ve la vida de otro color. Pasa de ser una mujer muy amargada, que maltrata a todo el mundo que se cruza por su camino, a convertirse en una niña llena de ilusión.

¿Tú también eres un poco niña, tienes ese lado infantil?
Yo no. A mí me gusta jugar y me gusta divertirme, pero claro, ya tengo unos años y ya no actúo como una niña. Ahora, lo que sí tengo es las mismas ilusiones.

"Una mentirijilla, una cosa pequeñita, incluso te puede hacer la vida más agradable."

Ya lo vimos. Cualquiera no se ha besado con Andrés Velencoso...
Bueno, bueno, perdóname que te diga, pero eso además lo impuse yo. Yo dije, "pues voy a besarle" y a Luis Iborra, el director de la Gala de los Goya, le pareció muy bien. Y te digo una cosa, Andrés Velencoso no lo sabía.

¿No?
No se lo había dicho nadie. Pero yo sí se lo dije y a él le pareció muy bien. Así que ¡eso que me llevé! Es muy lindo por dentro. Aparte de lo guapísimo que es...

Se cumplen 30 años de 'Mujeres al borde de un ataque de nervios', ¿cómo estás viviendo el aniversario?
¿Sabes qué? Cuando me llamaron para celebrarlo pensaba que eran 20. Fíjate cómo es la vida. Cuando eres más joven el tiempo parece que no corre, pero a medida que pasan los años todo va más deprisa. Nos hemos reunido después de 30 años. Desgraciadamente no estaba Antonio y nos faltaba Txus. Pero fue un encuentro muy bonito, me ha llenado de alegría encontrarme con mis compañeras y con Pedro.     

Tu interpretación de Candela te proporcionó tu primer Goya, ¿cómo lo viviste?
Para mí todo lo que me dio esa película fue bueno, pero pasaron tantas cosas, tan rápidas, que tenía una sensación de vértigo. A toro pasado, yo lo revivo aquello y lo disfruto, pero en ese momento tenía pánico, porque todo era desconocido. Y sobre todo que, de la noche a la mañana, pasas de que nadie te quiere y a que eres estupenda. ¡Hombre, las cosas hay que asimilarlas!    

'Las edades de Lulú', de Bigas Luna, te dio tu segundo Goya, ¿qué supuso?
Echo mucho de menos a Bigas. Como director le podemos admirar, pero era una persona maravillosa, con un corazón que no le cabía en el cuerpo. Y yo sabía que mi personaje era un bombón. "Esto si lo haces mal es para que te maten", pensaba. Y después, bueno, tuvo su premio.  

Fuiste testigo y protagonista de La Movida. ¿Qué fue lo mejor?
Bueno, creo que todo se ha mitificado muchísimo. Éramos muy jóvenes, teníamos muchas ganas de divertirnos y también era el momento propicio, porque en este país se habían abierto mucho las puertas y en Madrid había un alcalde maravilloso, Tierno Galván, había salas de conciertos… quiero decir que había mucha calle. Desgraciadamente esto ahora no lo puedes vivir. Entonces éramos muy jóvenes teníamos muchas ganas de comernos el mundo...

Y, en algunos casos, el mundo os comió.
Pues sí, desgraciadamente en ese tiempo había mucha falta de información y en un momento en el que podías hacer de todo, aparece la lacra del SIDA y empiezan a caer amigos como moscas. Y te queda un sabor agridulce.

"En un momento como La Movida en el que podías hacer de todo, aparece la lacra del SIDA y empiezan a caer amigos como moscas."

Cambiando de tercio, ¿te has arrepentido en algún momento de dejar Medicina?
No, no. Creo que los pacientes han ganado mucho, ja, ja, ja... y bueno, creo que el público también.

¿Qué especialidad querías ejercer?
En ese momento ya tenía una parte solidaria, no sé si era por haber estudiado en un colegio de monjas. Quería ir a sitios donde hubiera un ambiente más necesitado, sitios destacados por su pobreza.

Una vez centrada en la interpretación, has trabajado con los mejores directores de este país. ¿De cuáles guardas mejor recuerdo?
Tú ves mi filmografía y he tenido una gente que está muy bien. Menos uno o dos que no te voy a decir, la gran mayoría es gente estupenda. Y no solamente por haber hecho buenos trabajos, porque es gente muy generosa y con la cabeza muy bien amueblada.

Te has sentido respaldada, vaya.
Claro. Tú eres una muñequita ahí y cuando no te ves bien vestida o arropada, pues tienes la sensación de que estás enseñando el culo. Yo me he visto muy arropada por los directores con los que he trabajado.

Uno de ellos te robó el corazón. Dices sentirte mitad malagueña mitad vasca, ¿qué es lo que más te gusta de nuestra tierra?
He tenido la oportunidad de rodar mucho en el País Vasco. Primero me encanta la gente, me parece de lo más generosa, divertida… tienes una sensación de sentirte como en casa. Después, quieras que no, la mitad de mi vida me la he pasado con un vasco y ahí tengo familia, tengo raíces.

Ahora está muy de moda la conexión vasco-andaluza.
Bueno, yo creo que la inventé yo.

Ja, ja, ja…
Sí, la creadora he sido yo. Los 8 apellidos vascos los inventé yo. Lo cierto es que he conocido mucha gente del Sur y del Norte y los polos opuestos se atraen.

"Es muy lucido hacer de mala malísima. Todavía no ha llegado el papel, pero llegará."

Imanol Uribe se atrevió a hablar de ETA en sus películas. ¿Cómo vives la noticia de su disolución?
Es lo mejor que nos ha podido pasar a todos. Es una historia que tenía que haber terminado antes, pero bueno, por las circunstancias… En el momento en que Imanol ha hablado de ETA en sus películas, era un momento muy duro, porque había muchas víctimas, tanto de un lado como de otro lado y yo creo que ha sido un hombre muy valiente, y bueno, su cine es así.

Con la Paz llega una nueva era.
Creo que la palabra Paz es buena para todos. Lo teníamos que celebrar todos como debe ser, teniendo la tranquilidad de que se pueden hacer las cosas de otra manera. Dialogando, hablando y sin matar.

Dicen que en su fin tuvo mucho que ver el presidente Zapatero, al que tu apoyaste, ¿te pasó factura posicionarte políticamente?
No sé decirte si me ha pasado factura o no. Lo que sí que creo es que es algo que tenía en el corazón y lo volvería a hacer. Si tú te crees una historia, crees en un señor, que su programa es bueno, por qué no apoyarle. Lo hice y no me arrepiento.

Ahora no paras. Compaginas  el teatro con la serie 'Amar es para siempre'.
Sí, cada vez que voy a empezar un nuevo trabajo, tengo la sensación de que para mí es la primera vez. El día que pierda ese "pellizco" es que he perdido el interés y no sé si me va a divertir esto.

¿Qué ha supuesto para ti Teresa?
Es un personaje muy mono, porque es una mujer liberal, trabajadora, más de tú a tú, usa pantalones... es moderna para aquella época. Me ha dado muchas compensaciones y a la gente le gusta mucho.

¿Cómo es el ambiente de rodaje?
El reparto está formado por 30 actores, que convivimos muchísimas horas. A mí me han venido a buscar hoy a las seis de la mañana y llego por la tarde.

¡Madre mía!
Sí, pero es una familia estupenda y me va a dar mucha penita que se acabe la temporada.

"Imanol (Uribe)ha sido un hombre muy valiente por hablar de ETA en sus películas."

Por cierto, ¿para cuándo tu sueño de hacer de mala, malísima?
No hay manera. A los jóvenes que hacen cine, cuando me llaman para hacer algún corto, les digo "yo hago lo que quieras, pero de mala". Comedias ya he hecho muchas y no voy a hacer  en un corto lo mismo que hago en un largo. Si conoces a alguien que esté dispuesto... o pon un titular...

Deseo concedido.
Ja, ja, ja...

 

LÁGRIMAS EN EL 8-M

Llevas décadas enarbolando la bandera del feminismo, ¿cómo estás su auge actual?
Ya era hora que pasara. No es que yo sea muy lista, pero el año pasado ya lo veía venir. Veía en las calles a la gente muy joven, también muchos chicos, hombres… yo lloraba el día del 8-M, de ver el buen rollo que había. Es algo que se caía por su propio peso. Ahora esto es imparable y la prueba la tienes en que si ocurre lo de 'La Manada', volvemos a salir de nuevo a las calles para reivindicar que la legislación tiene que cambiar.

¿Has vivido algún episodio desagradable en tu profesión por el hecho de ser mujer?
Algo contundente no, pero sí que es verdad que esta cosa del "guapa" y "bonita" y que te pongan la mano encima, siempre me ha molestado.