Valérie Tasso

...viene al Festival de Teatro de Vitoria con 'Los Visitantes' el próximo 17 de Noviembre.

 

Su carrera diplomática le aburría soberanamente, por lo que decidió dar un giro de 180 grados a su vida y dedicarse a la prostitución de lujo. Relató su experiencia en un libro, 'Diario de una Ninfómana', un boom de ventas que hizo trizas su vida social. Ocho libros más tarde, la escritora francesa atiende a parejas en crisis en su consulta sexológica en Barcelona y hace sus pinitos en el Teatro. Nos lo cuenta.

 

 

¿Qué nos espera en 'Los Visitantes'?
Es una reunión de amigos en un teatro con 6 destacados artistas. Yo estoy incluida en los artistas, no sé si lo soy o no, ja, ja, ja… Vamos a hablar de un tema concreto. Lo que es bueno de 'Los Visitantes' es que está medio guionizado. Tenemos plena libertad para decir lo que nos dé la gana, en base a nuestros conocimientos y también, poder interactuar con el público. Y eso es fantástico, porque eso genera comunidad. Que hoy en día, generar comunidad con todo lo que está pasando… lo digo porque vivo en Cataluña...

Es más necesario que nunca.
Generar comunidad es lo más difícil del mundo y desgraciadamente a la fecha de hoy, es todo lo contrario. Nos estamos disgregando. Y el objetivo de este espectáculo es primero, que la gente se lo pase bien, que pueda reflexionar sobre unos temas tan complejos como el ego, el deseo…

Hay tertulia, humor y mucha música, ¿apta para todos los públicos?
Por supuesto. Hacemos muchas reflexiones, humor, música en directo... A pesar de que yo soy sexóloga, que la gente no se preocupe en ese sentido. No nos vamos a desnudar, porque si no yo pediría un caché más elevado, ja, ja, ja…

Hablemos de ti y de los comienzos. Joven, licenciada en Económicas, Máster en Dirección de Empresas, 5 idiomas, alta ejecutiva...
Sí, pero yo realmente iba para cónsul. Me apunté a la oposición en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Francia, antes hice unas prácticas en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo, y luego en el Consejo de Europa, y ¿sabes qué pasó?

¿Qué?
Que me aburría, ja, ja, ja…

¿Demasiados libros?
¿Sabes qué pasa? Me podía haber asegurado un carrerón, con un sueldo de alto funcionario, pero yo dije ¿para qué? Luego voy a estar amargada toda la vida. ¿Para qué ganar un sueldazo y luego morirme de asco?

"Se esclaviza más a la gente en el sector textil, que en la prostitución, pero nadie dice nada, porque  nos interesa comprar camisetas a 5 euros."

Lo viste claro.
También es verdad que yo soy un poco peculiar. Yo nunca he soñado con una hipoteca, unos niños rubios preciosos… no. Yo siempre he sido bastante bohemia. Entonces, evidentemente cogí el camino más complicado, que en el fondo era una manera de buscarme, de encontrar mis límites. A veces me arrepiento... muy pocas veces.

¿De ejercer la prostitución de lujo?
No, de eso no me arrepiento. Pero ahora vivo al día, cosa que es una preciosidad por otra parte. Me levanto cuando me da la gana, y eso que tengo más trabajo que nadie, ja, ja, ja… Pero trabajar para una misma muchas veces la gente lo idealiza, pero cuando llegas al límite de la esclavitud, de la precariedad... Soy autónoma.

Y sufridora, entonces.
Claro. Desgraciadamente en España no se valora todo lo que hacemos los autónomos. Porque en el fondo sostenemos toda esta economía. Y entonces, claro, está muy bien que se paguen los días de huelga, pero es que yo me tengo que pelear cada día. Entonces, no me arrepiento, porque estoy feliz sintiéndome entre comillas libre, porque libre del todo, ya sabemos que es imposible. Pero cuando tengo mis malos momentos, pienso "ah, si hubiese seguido mi carrera diplomática…"

Vivirías muy bien.
Sí, pero éticamente me sentiría mal. Porque seguramente tendría que hacer cosas que no me apetecen. Mientras que ahora, incluso en el tema de la prostitución, han sido siempre decisiones muy meditadas y tomadas por mí. No ha habido nadie que me haya empujado a hacer nada que yo no quisiera. Y las cosas que no me han gustado, por ejemplo, aparecer en televisión, para ser carne de estos programas absurdos y sin sentido, siempre he dicho que no.

El éxito te pilló madura.
Sí, cuando saqué 'Diario de una ninfómana' tenía 33 años, con una formación universitaria detrás y eso ayuda mucho para valorar lo que me parece bien o mal éticamente.

Ese primer libro fue un verdadero boom. ¿Cómo lo viviste?
Para mí fue grato en cuanto a éxito de ventas de libro, pero en cuanto a mi vida personal, me la jodió de arriba abajo, ja, ja, ja… Socialmente empecé a desaparecer completamente  del mapa, pero bueno, yo también era consciente de esto. Yo dije, si todos mis amigos me dejan porque he publicado este libro y porque les he mentido de alguna manera, para salvaguardar mi imagen, pues realmente no eran amigos. En el fondo me hicieron una gran favor.

Pero sería duro.
Lo más difícil fue después intentar salir del estigma. Y creo, que a fecha de hoy, teniendo las ideas claras, la cabeza muy bien amueblada y pillándome en 2003, con 34 años… oye, he conseguido cierto reconocimiento del público.

Volviste a estudiar.
Sí, Sexología, a la que me dedico en mi consulta en Barcelona.

El debate sobre la prostitución vuelve a darse con fuerza.
Sí, mira a mí siempre me ha parecido una actividad como otra cualquiera. Ahora hay un discurso de las feministas que no acabo de entender muy bien. Dicen que la prostitución es la reproducción del modelo patriarcal, pero se olvidan de que, en general, la prostituta es quien manda en una relación de pago. Y luego, haciendo la amalgama entre prostitución y trata de personas...

Explícate.
Si dices que la prostitución hay que abolirla porque hay mucha trata de personas. Primero, no es verdad. Se utiliza a las personas para prostituirse, pero la prostitución es un campo más de la trata de personas. Se esclaviza más a la gente en el sector textil, sin embargo, nadie dice nada, porque nos interesa poder comprar camisetas a 5 euros. Y entonces, decir que hay que abolir la prostitución porque hay mucha trata de personas es como decir vamos a abolir la política porque hay mucha corrupción. No tiene sentido.

Criticas la era del consumo, pero la prostitución ¿no es también consumo?
Sí, tienes toda la razón, tu pregunta es muy buena. Es consumo de materia sexual, pero ojo, la prostitución no es vender tu cuerpo. Quiero matizarlo, porque la gente hace una mezcla tremenda. Es como ir al notario.

"Cuando hoy te dicen goza a toda costa, sé multiorgásmica, lo tienes que hacer de tal y tal manera… también es hacer moral."

¿Perdona?
Sí, contratas sus servicios. Firmas, pagas tanto y te vas. Lo que pasa es que cuando hablamos de prostitución enseguida hablamos de genitalidad a cambio de dinero. Pero si yo, por ejemplo, me voy con un señor cada noche sin cobrarle nada no pasa nada. Con lo cual, el problema es el dinero. Que realmente sería la falta de dignidad el pedir dinero por parte de una persona que se dedica a esto. Olvidándonos de que de todas formas nos vendemos todos. Lo que pasa es que como los genitales son sagrados, mientras que en otras culturas no lo son, al contrario.

Es cierto.
Claro, en algunas culturas supuestamente más primitivas que las nuestras, es más sagrado ver unas tetas o una vulva que una mano. Yo creo que lo de primitivas habría que ponerlo entre comillas, porque muchas veces son más sabios. Entonces, creo que tienes razón, todo se mercantiliza, hasta las relaciones sexuales. Perfecto. Pero es que estamos en un modelo neoliberal, un modelo capitalista exacerbado que no tiene alternativa.

¿No la tiene?
No. Cuando aparecen movimientos alternativos, como el punk en los años 80. ¿Qué pasó? El propio sistema vio que había una amenaza exterior y absorvió esta amenaza para que forme parte de nuestro sistema. Ésta es la teoría de Michael Foucault, el pensador francés, que decía "no existe poder sin contrapoder". Pero es el propio poder que genera el contrapoder para hacerse con él. Así, todo tipo de amenaza se absorbe y deja de ser amenaza.

Y todas llevamos camisetas punk...
Eso es. El movimiento punk ha pasado a ser un chollazo para la industria de la moda, con Vivienne Westwood, que empezó a comercializar ropa punk y todavía hoy en día se venden cosas punks en grandes almacenes. ¿Qué pasó con todos estos movimientos supuestamente alternativos? Que llegaron a formar parte de nuestra sociedad de consumo. Y en cuando a la prostitución, por mucho que se critique por parte de ciertos colectivos radicales, forma parte de nuestra sociedad neoliberal, capitalista y es muy difícil salirse de esto.

Después de tu primer libro has escrito ocho más. En el ultimo, 'Sexo 4.0. el nuevo (des) orden amoroso', hablas de la repercusión de las nuevas tecnologías en la cama, ¿Internet está matando a la estrella del morbo?
Totalmente. Estoy viendo es que la hipernormalización del sexo está matando el morbo. No nos olvidemos que el deseo necesita de algo de morbo, algo de prohibición, algo oscuro. No hablo tampoco de nada grave. Sino de algún tipo de prohibición pequeña...

¡Cuánto han cambiado las cosas en este sentido!
Pues sí, hemos pasado de una sociedad absolutamente represiva a una sociedad absolutamente hipersexualizada. Antes te decían "no te toques, eso es malo, es pecado". Eso es hacer moral, era un tipo de moral, judeocristiana en nuestro tipo de sociedad. Pero cuando hoy te dicen "goza a toda costa, sé multiorgásmica, tienes que encontrar tu punto G para poder eyacular, lo tienes que hacer de tal y tal manera…". También es hacer moral.

 

UNA FRANCESA EN CATALUÑA

¿Cómo estás viviendo el devenir de los acontecimientos?
Yo me siento catalana, española y francesa y me da mucha tristeza, no te puedes imaginar.

¿Qué es lo que más te preocupa?
Yo nunca he tenido problemas con los ciudadanos en Cataluña, con la gente, al contrario. Me han tratado siempre muy bien. Los que no me han tratado bien han sido los medios de comunicación. Me echaron de TV3 por hablar mal catalán. Es decir, por un tema político. Me pusieron la espada contra la pared diciendo "Esquerra Republicana no te quiere". Pues oye ¡iros a la mierda! Ya me buscaré la vida.

"Esquerra Republicana me echó de TV3 por hablar mal catalán ¡Iros a la mierda!"

¿Y entonces?
Mi vecino, que es catalán cien por cien y tiene la estelada puesta, me respeta muchísimo. No tenemos ningún tipo de problema de convivencia. Lo que me preocupa es que lo que vayamos a tener a partir de ahora.

¿Qué les dirías a los políticos que están gestionando la crisis?
Que se peguen una buena comida regada con un buen vino tinto, que sea catalán, español, francés. Que lo bonito de España es la diversidad. Cuanto más generamos comunidad y entendimiento más ricos nos haremos en cuanto a conocimiento. Soy una persona más de cohesión que de separación.