Juan Echanove

...presenta 'Sueños', en el Festival de Teatro de Vitoria el próximo 19 de Octubre.

 

Quevedo fue uno de sus primeros papeles y a él regresa tras casi 40 años de carrera. Los más de 80 premios recibidos a lo largo de ella no impiden que este actor madrileño se levante cada mañana con ganas de afrontar nuevos retos. Asegura no acordarse de su etapa en 'Cuéntame', donde estuvo 12 años, pese a que afirma tener una memoria de elefante. Y es que hoy en día, Juan Echanove solo mira hacia adelante.

 

 

Háblanos de 'Sueños'.
La dramaturgia que han creado José Luis Collado y Gerardo Vera sobre la obra 'Los sueños', de Quevedo, que no es en sí una obra de teatro, no es una dramaturgia teatral, sino que es una novela de las primeras, incluso, que escribe Quevedo, nos muestra un universo con distintos infiernos, en la mente del autor.

¿Qué infiernos?
Un infierno físico, uno mental y otro histórico, de enfrentamiento al poder. Es un flash-back que ocurre en la cabeza y en el alma de Quevedo en los últimos momentos de su vida, después de haber superado todos los presidios y todas las torturas a las que fue sometido en sus últimos años de vida por parte de la monarquía española, que él combatió.

¿Cómo se representa ese viaje mental?
Él se encuentra de una manera física con personajes que han influido en su vida... Es una violenta manera mental y verbal de rebelarse contra la corrupción y contra el deterioro y pudridero de un imperio en su ocaso.

¿Tiene su vigencia?
Absolutamente. Pero además, lo que es increíble es que uno se plantea, ¿por qué tiene tanta vigencia? ¿Porque Quevedo era un visionario y acertó a dar con una clave o porque nosotros retrocedemos hacia posiciones barrocas, de deterioro y de crisis profunda de los valores?

¿Tú qué opinas?
En el punto medio está la cuestión. Tanto Quevedo imaginó un futuro que se nos vendría encima de esta manera como nosotros realmente poco a poco, por determinadas razones, estamos haciendo nuestra convivencia un caos barroco.

"En la Guerra Fría Quevedo habría sido un agente doble."

No es la primera vez que interpretas a este contundente personaje.
No. De hecho, cuando yo empecé a ser actor pasé 2 años de mi vida en un montaje que dirigía Antonio Medina, que se llamaba 'Inmortal Quevedo'. Yo hacía un personaje episódico que me permitió dar una vuelta por Quevedo y por sus textos y por su historia, a partir de entonces, para mí, fue una lectura de cabecera y uno de mis autores predilectos.

Y repetiste en 'Alatriste'.
Sí, me llamó Agustín Díaz Llanes para interpretar ese Quevedo lleno de fuerza. Aun cuando estaba plagado de enfermedades, siempre estaba lleno de fuerza, de arrojo, de bravuconería. Pero era una visión enormemente episódica que valía para la película. Casi un bonsái del Quevedo de 'Sueños'.  

Fue un referente de la libertad. Le gustaba provocar. ¿Saldría malparado en estos tiempos quecorren?
Quevedo sobre todo era un hombre muy contradictorio y que sabía perfectamente estar entre dos aguas, nadar y guardar la ropa. En la Guerra Fría Quevedo habría sido un agente doble. No era un pensador de una pieza, era un tipo contradictorio. Y es que vivía en una época en la que dominar ese arte de la contradicción y de saber por dónde moverte te permitía salvar la vida.

¿A ti te ha pasado factura expresar tus ideas?
Bueno... yo creo que si no te pasa factura expresar tus ideas realmente éstas no valen para nada.

Después de 12 años en 'Cuéntame' Miguel Alcántara decía adiós, ¿cómo ha sido el duelo?
No me acuerdo absolutamente de nada.

O sea que está superado…
No, no. Que no me acuerdo. Intento hacer memoria, pero te lo juro que alguien me ha reseteado. No me acuerdo de nada. Me han preguntado otras veces sobre el tema 'Cuéntame' y te juro que no me acuerdo. Algo me ha pasado...

Sin duda, algo te ha pasado...
Lo más difícil es explicarle a mi mujer dónde he estado durante 12 años, ja, ja, ja…

Todos tenemos amnesia de vez en cuando…
No sé si es amnesia, no sé si es 'La vida es sueño'. ¡Yo qué sé! No tengo ni idea. Desde luego, es que tengo tantas cosas ahora que hacer que no me puedo parar a pensar.

Hablemos entonces de tus proyectos. En televisión podremos verte En 'La Zona', de Movistar +, que se estrena ahora.
De eso sí que me acuerdo, ¡Ufff! Cuando vi el trabajo de los hermanos cabezudo en 'Crematorio', sin conocerles de nada, dije "ésta es una serie densa, donde las cosas que les pasan a los personajes se nota que no están prefabricadas. Realmente esto es candente. ¡Vaya guiones, vaya manera de rodarlo!" Aquello me parecía Shakespeare. Eran tragedias con personajes de tragedia, diálogos muy ajustados…

"Si no te pasa factura expresar tus ideas realmente éstas no valen para nada."

Sin duda, te cautivó...
Sí y de repente, me llama Jorge Sánchez Cabezudo para darme un personaje en 'La Zona' y le digo que ¡por supuesto!

De qué trata.
Trata de que ha habido una catástrofe nuclear y posteriormente a ella ocurren una serie de sucesos. Asesinatos y fenómenos que tienen que ver con violencias extremas, como si animales salvajes se hubieran vuelto locos y se convirtieran en paradigmas de la brutalidad y el canibalismo... Pero hay gente que quiere vivir en la Zona.

Háblanos de tu personaje.
Hago de Don Fausto, un tipo enormemente horrible. Un policía absolutamente denostado anteriormente por las fuerzas del orden y por los mandos policiales y que en ese momento es el único que, de alguna manera, se puede enfrentar a todo eso, porque ya daba su vida por perdida. Él se considera un mal menor. Hay una frase que dice mi personaje que es "para poder combatir un mal se necesita un mal menor".

¿Y él lo combate?
La primera temporada se basa en el héroe que se enfrenta a ese poder negro y en la segunda temporada es ese poder negro como responde a ese héroe, hablando de héroes en el sentido de la tragedia griega, no porque sean héroes mundanos.

Llevas casi 40 años en los escenarios, ¿qué trabajos te han dejado un mejor sabor de boca?
Me da un poco de vértigo, porque tendré 57 años cuando cumpla 40 años en el escenario, en 2018.

¿Difícil elegir?
Sí, es un conglomerado de cosas, de momentos de mi vida tan grandes y tan imprescindibles unos de otros… Además, yo que tengo una memoria como un elefante, tengo una memoria de notario, es raro que me olvide de algo. Si me olvido, será por algo…

Ja, ja, ja…
Me olvido de muy pocas cosas.

"Con tanto recorte digo, ¡a lo mejor me van a quitar un Goya!"

En la gran pantalla, has interpretado un sinfín de personajes y  has ganado nada menos que 80 premios, entre ellos 2 Goyas. Igual reducen el IVA del cine, ¿cómo lo valoras?
¡Ah! Creí que me ibas a decir que me iban a quitar uno, con tanto recorte digo, ¡a lo mejor me van a quitar un Goya!

No, hombre, ja, ja, ja...
No, mira. El IVA cultural es un castigo y cuando alguien se decida a levantarnos el castigo, nos lo levantará. El problema de todo esto, más que el IVA cultural, es el generar en la sociedad una antipatía hacia la cultura. En general, no solamente al cine.Al teatro o a los cómicos… una antipatía hacia la lectura, hacia el cultivo de las artes, hacia el cultivo de las letras, hacia el cultivo de la conversación. Porque provocando eso, de esos polvos, nacen estos lodos en los que estamos metidos ahora.

¿A qué te refieres?
He leído una encuesta que dice que el nivel cultural y de comprensión lectora de nuestra nuestros jóvenes es muy bajo y que solo un 25 por ciento de ellos está preparado a un nivel aceptable.

Tremendo.
Claro, esto es lo que hace que luego los medios de comunicación ofrezcan una noticia, como por ejemplo el referéndum de Cataluña, suministran información de un lado y de otro y al final, la gente, para interpretar esa información, tenga que recurrir a lo que realmente controlan, que es nada más y nada menos que el lenguaje futbolero, que es lo que les une a todos. Entonces, toda esta gran crisis, la gente la reduce a algo parecido a un partido de fútbol entre el Madrid y el Barcelona.

¿Así de simple?
Pues sí. La cultura es necesaria. Pero como se han empeñado en decir que es una cosa de ricos y que la gente no tiene tampoco mucha necesidad de acudir a exposiciones, conferencias… Y si uno reivindica esto… te dicen "¡ya están éstos, que lo que quieren es otra subvención". Qué no hombre, que eso es de tarugos. No se trata de una subvención. Otros países de nuestro entorno consideran la cultura como algo vital, como un bien de primera necesidad. Pues nosotros no. Y así nos va.

¿Hay esperanza?
¡Yo qué sé! Yo me limito a intentar manejar mi vida con una ética y una honestidad que me hagan poder ir por la calle con la cabeza muy alta, me limito a seguir en ese camino de la continua formación, y sobre todo, me limito a hacer mi trabajo no bien, sino excelente, porque sí que sé que la mejor manera que tengo de incidir en ese proceso de deterioro tan claro, de intentar revertirlo, es hacer mi trabajo lo mejor que pueda.

¿Qué proyectos tienes en mente?
Hay un proyecto para el año que viene. Se reabre el Palacio de la Ópera de La Coruña después de su remodelación en el 250 aniversario de la llegada de la ópera a La Coruña y entonces, voy a dirigir una 'Boheme'.

¿En serio? Sabíamos de tu afición por la ópera, pero esto es una bomba.
Sí, a mí me gusta mucho la dirección escénica y será mi cuarta dirección escénica. Quería moverme en el mundo de la ópera, no solamente por afición, porque después de tanto tiempo yo veo algo en un escenario y lo analizo desde el punto de vista también de cómo haría yo esto. Y entonces, voy a debutar.

 

'EL ACTOR Y SU VINOS'

Tenemos entendido que te has lanzado a elaborar vinos, una de tus pasiones, ¿cuáles son tus aspiraciones en ese sentido?
Hace mucho tiempo me ofrecieron la posibilidad de participar en un proyecto de una bodega de Castilla y León en la Denominación de Origen Ribera de Duero, un grupo de personas estupendas.

¿De qué se trataba?
De hacer un vino de Ribera de Duero muy cuidado. Ellos querían que yo participara si realmente me gustaba el vino, como embajador de la marca. Me reuní con ellos, vi que eran gente encantadora, sin ningún afán ni de enriquecerse ni de darse un cierto pisto social...

Y te decidiste.
Sí, pero ni tan siquiera tenemos bodega. Lo que hacemos es seleccionar unas uvas, las embotellamos y las lanzamos al mercado Parece ser que va muy bien, porque el vino es que es muy rico. Se llama 'Cinema'.

Un nombre muy apropiado.
Sí y  luego, hay otro proyecto con otra gente maravillosa y loca, un poco como yo, que estamos  seleccionando distintas sacas de vinos del Sur, del entorno de Jerez y Sanlúcar de Barrameda. Y hemos dado con una manzanilla muy, muy, muy pasada que hemos puesto en el mercado, que se llama 'La Bienpagá'. Y también va muy bien. La han considerado entre las mejores del año.

Tienes talento, entonces.
Bueno, yo lo único que tengo que hacer en el mundo del vino es callarme y aprender.

Y beberlo...
¡Hombre, por descontado! Es que, tener cerca un vino… la gente que tiene rechazo al vino no sé cómo puede seguir viviendo.