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Aug

La M.O.D.A

...vienen a la sala Jimmy Jazz el próximo 19 de Enero para presentar su tercer álbum.

 

Hace siete años, siete músicos burgaleses decidieron poner en marcha una nueva banda. Eligieron como nombre La Maravillosa Orquesta del Alcohol y se propusieron defender la música artesana hecha con el corazón, al margen de las corrientes de moda en el mercado. Su tercer álbum, 'Salvavida (de las balas perdidas)', les está dando infinitas alegrías, como nos cuenta David Ruiz, cantante y autor de sus letras.

 

 

¿Cómo surge La M.O.D.A?
La mayoría de nosotros nos conocíamos de coincidir en locales de ensayo, en conciertos... Burgos es una ciudad que tampoco es muy grande y te acabas conociendo con todo el mundo. Somos un grupo de amigos, pero eso no significa que no nos hayamos tomado esto en serio desde el primer día. Nunca pudimos pensar que íbamos a llegar aquí, pero siempre hemos trabajado con el empeño de llegar a mucha gente.

¿A qué se debe vuestro nombre, este acrónimo que parece una cosa y luego es otra?
Sí, hace referencia a esos primeros ensayos improvisados en los que éramos un grupo de amigos compartiendo canciones, bebiendo juntos y disfrutando de la música. Y teníamos en mente el nombre de Los Fabulosos Cadillacs, y con la idea de tener un nombre completo, un nombre largo, surgió La Maravillosa Orquesta del Alcohol, y hacía referencia también a ese espíritu de la música irlandesa que tanto nos ha influido, de la gente que se junta en los pubs después de trabajar. Sacan su guitarra, su banjo, su violín y delante de unas pintas comparte lo que más le gusta con la gente a la que quiere.

"No creemos en los productos musicales de las multinacionales, creados para vender en las campañas de marketing."

Pero vuestras influencias son muy variadas.
Sí, el folk, el country, el rock and roll más clásico, el punk… todo tipo de música. Latinoamérica, la música popular europea, la 'chanson' francesa, el fado, la canción italiana, el folk de las islas británicas. Bebemos de muchas fuentes, pero siempre hemos intentado pasarlo todo por nuestro propio filtro y que terminase siendo una propuesta personal y única, porque para copiar lo que hacen otros ya lo han hecho otros.

Sois defensores de la música artesana, ¿por qué?
Pues porque no creemos en los productos de discográfica, no creemos en los productos musicales de las multinacionales, creados para vender en las campañas de marketing. Creemos en la música de verdad, hecha con el corazón y hecha con criterios artísticos y no comerciales. Entonces, siempre defenderemos que uno haga lo que quiera, lo que le salga, al margen de las corrientes que están más de moda en el mercado y en la industria. Y eso es un poco lo que nosotros defendemos como banda.

¿Os sentís nómadas?
No somos nómadas porque tenemos una residencia fija y porque no nos pasamos todo el año tocando. Pero hay parte de ese espíritu en la banda y en la esencia del grupo. Al final, estar de gira es un poco un estado mental cercano al de un nómada, en el sentido ya no literal, pero sí, ya te digo, mental. Y siempre nos ha inspirado ese tipo de músicos callejeros que viven tocando de un lado para otro, con muchas vivencias y muchas historias que contar.

Vosotros cruzasteis la frontera y tocasteis primero en Francia, ¿cómo fue?
Nadie nos conocía en Francia y queríamos tocar allí. Y organizamos una gira improvisada por la calle. Íbamos preguntando en los bares si nos dejaban tocar nuestra música, y de toda esa experiencia, que está recogida en el vídeo-clip de 'Nómadas', han surgido muchas historias y mucha inspiración. Luego hemos estado tocando, este mismo año, en Mayo, hace apenas 6 meses, en Ciudad de México, por la calle también, repitiendo esta experiencia. Y a pesar de que el ritmo de las giras y de los discos no te permite estar así siempre, intentamos, de vez en cuanto, recuperar ese espíritu y siempre que podemos utilizar algunas semanas libre que tenemos de la gira, volvemos a tocar en la calle. Vivir esa experiencia siempre es muy especial.

También habéis tocado para la gente que se ha quedado sin poder veros porque ya no quedaban entradas para vuestros conciertos. Les habéis dado unos momentos de alegría, por lo menos.
Sí, para nosotros es también muy especial, porque para presentar este álbum hicimos una ronda de 11 acústicos por todo el país y hubo mucha gente que se quedó fuera sin poder verlo y nosotros bajábamos a la calle a hacer un par de canciones, aunque en muchos sitios está prohibido por normativas que no compartimos y que no entendemos. Intentamos, por lo menos, tener ese detalle para la gente que se había quedado fuera y que estaba esperándonos, y también por nosotros. Porque hay algo muy especial en tocar en la calle. Se aprende mucho más que en cualquier escenario, sala o festival. Es lo más real que hay, la forma más pura de comunicarte con tu público.

"Hay algo muy especial en tocar en la calle. Es la forma más pura de comunicarte con tu público."

¿Os pone tocar en festivales?
A nosotros nos motiva tocar en todos los sitios, desde la calle hasta el festival más multitudinario. Hemos pasado por todo tipo de escenarios. Por salas de conciertos míticas, como vamos a estar en la Jimmy Jazz de Vitoria y como hemos pasado por muchas salas del Estado, por la calle, por baretos, por festival, los más multitudinarios, como el BBK Live o como el Más Kultur, en el que vamos a estar este verano. Estamos cómodos en cualquier escenario y todos tienen su punto.

Tras dos primeros EPs editáis vuestro primer disco, 'Quién nos va a salvar'. Qué supuso.
Lo primero, nuestro primer disco largo, que ya es un hito en sí mismo. Luego, un cambio de idioma, del inglés, en el que veníamos cantando en los EPs, al castellano. Decidimos dar ese cambio en ese primer disco porque nos dábamos cuenta de que si queríamos transmitir a la gente, expresarnos con más precisión, tenemos que hacerlo en nuestra lengua materna, y también para que el público pudiese entender lo que estábamos cantando. Y ese primer disco supuso nuestra entrada en el mundo de la música. Para mucha gente fue lo primero que escuchaba nuestro, nos dio la oportunidad de hacer una gira de 100 conciertos, de tocar en un montón de festivales y de salas y de hacer muchísimos viajes con nuestra música.  

En 2015, editáis vuestro segundo álbum, 'La Primavera del Invierno', ¿La confirmación de que esto iba muy en serio?
Bueno, para nosotros si fue la afirmación de nuestra manera de hacer las cosas y el camino que habíamos elegido. Y fue un paso muy importante para poder publicar este tercer álbum, 'Salvavida (de las balas perdidas)', y para estar donde estamos. Fue un álbum en el que no quisimos repetir la fórmula que habíamos utilizado en el anterior y quisimos mantener nuestra esencia, pero a la vez, abrir nuevas ventanas compositivas que nos han permitido, como te digo, seguir creciendo y llegar hasta donde estamos ahora.

Vuestra canción 'Gasoline' se ha convertido casi en un himno de la ciudad de Burgos, ¿os sentís profetas en vuestra tierra?
Nuestra relación con Burgos es muy especial. Ha sido el punto de partida del crecimiento del grupo fuera de nuestra ciudad. Porque al principio, sólo se nos conocía aquí. La gente de nuestra tierra nos ha tenido mucho amor, ha ido siempre hablando del grupo y que ha hecho de embajadores, enseñándoselo a todo el mundo, sintiéndose orgullosos de que un grupo de su ciudad estuviese intentando salir fuera a tocar. Les debemos muchísimo, porque siempre nos hemos sentido especialmente queridos aquí y siempre lo recordaremos.

"Hacer canciones no es nada fácil. Abrirte y poner la piel, el corazón y las tripas ahí delante…."

¿Cómo es vuestro proceso creativo?
Las canciones las compongo yo, son mías, las canciones y las letras, pero todo el mundo aporta su visión personal, su manera de enfocar su instrumento y sus arreglos. Esa unión de los 7 es de donde sale el grupo y esto sonaría diferente con otros músicos. Por tanto, al final, todos participamos del proceso. Y suele ser duro y difícil, porque hacer canciones no es nada fácil. Abrirte y poner la piel, el corazón y las tripas ahí delante… Pero acaba siendo muy satisfactorio cuando luego vas a tocar a un concierto y ves a la gente dejarse la voz cantando nuestras canciones y viendo que para ellos significan algo muy importante en su día a día. Es cuando todo cobra sentido.  

En 2016, tú, David, publicas el libro 'Nubes Negras', ¿qué te aporta la poesía?
Cuando escribo no hago diferencias, si es para La M.O.D.A o voy a publicar algo yo aparte. Intento ser yo siempre. Lo diferente es el medio, porque en un libro de poesía solo está eso. El folio en blanco y las páginas escritas y en un grupo están un montón de instrumentos que lo envuelven, las melodías, las propias composiciones… Pero creo que todo tiene su magia y todo tiene su momento.

¿Cuáles son vuestras metas en la música?
Aspiramos a seguir siendo sinceros, a escribir canciones que nos representen y de las que estemos orgullosos y a seguir compartiéndolas con el público y disfrutando sobre el escenario. Ni más de menos.

¿Alguien con quien os gustaría colaborar?
Sí, hay mucha gente. Por ejemplo, Silvia Pérez Cruz, por decirte una artista a la que admiramos mucho. Porque con otros a los que admiramos, como Quique González o Gorka Urbizu, de Berri Txarrak, ya hemos tenido la suerte de hacerlo. Así que con Silvia o con Bruce Springsteen. Ya de pedir…

¿Qué planes tenéis de cara a 2018?
Sí, muchísimos conciertos. Empezamos este mes de Enero, que vamos a estar en Málaga, Granada y Vitoria...

"Nos gustaría colaborar con Silvia Perez Cruz o con Bruce Springsteen. Ya de pedir..."

¿Qué nos vais a ofrecer en el concierto de la sala Jimmy Jazz?
Está dentro de la gira de presentación de nuestro último disco, 'Salvavida (de las balas perdidas)'. En él, la gente va a poder ver un repaso de no sólo de este último LP, sino de toda nuestra trayectoria. Tocamos casi por completo nuestro primer disco y el segundo también. Así que son, al final, 28 canciones. Dos horas de música y van a poder ver a un grupo que está en su mejor momento, que está feliz de hacer lo que hace y que tiene muchas ganas también de volver a tocar para el público de Vitoria, porque hace tiempo ya que no os visitamos.

¿Y después?
Vamos a seguir haciendo un montón de salas, festivales en Verano y en Noviembre, vamos a Londres y Dublín. Y esperamos volver a Latinoamérica en Otoño. Volver a México y con suerte, tocar por primera vez en Argentina, en Chile y en Colombia.

 

 

TERCER ÁLBUM METEÓRICO

Vuestro tercer álbum, 'Salvavida (de las balas perdidas)' ha conseguido en su primera semana a la venta más de un cuarto de millón de escuchas en 'streaming' de pago. ¡Menudo hito!
Sí, ha habido varios indicadores que nos hacen ver que las nuevas canciones llegan a la gente más que nunca. Uno de ellos ha sido esta lista de streaming, llegó a número 2 de ventas en Itunes en España y además, las entradas se han agotado en todos los conciertos que hemos dado hasta ahora y que la respuesta del público ha sido muy calurosa. Y eso es lo que nos hace más felices de todo.

El disco trata sobre la idea de purgar los demonios internos y externos a través de la música, ¿hay que dar una segunda oportunidad al que nunca dispuso de una?
Claro, ahí nosotros hacemos referencia a ese concepto romántico al que Eduardo Galeano describía como "los nadies". A esas personas a las que nadie suele mirar, de las que nadie se suele ocupar. Esos millones de personas que nunca saldrán en la portada de un periódico y que somos la mayoría de nosotros.

Estas cifras las habéis logrado después de casi 7 años en la carretera, ¿cómo fueron los comienzos?
Ha sido fruto del trabajo del día a día durante 7 años. Casi no hemos tenido un día de descanso. Hemos currado juntando periodos de composición, grabación, gira, composición del siguiente disco, grabación, gira… y así hasta ahora. Hemos ido llegando al público uno a uno, gracias al boca a boca, y gracias a creer en lo que hacemos y a dejarnos la piel en los conciertos.