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Aug

Rozalén

...viene al Teatro Principal el 29 de Diciembre para cerrar la gira de su último disco.

 

Tras tocar durante años en locales y en la calle, Internet lanzó al estrellato a esta cantautora manchega. Con su tercer álbum, 'Cuando el río suena', ha alcanzado los tres discos de platino. ¿El secreto de su éxito? Una voz dulce y letras valientes, que contagian de optimismo y esperanza a quienes las escuchan. Si la música es terapia, María de los Ángeles Rozalén es la doctora. Hablamos con ella.

 

 

Presentas tu último disco, 'Cuando el río suena...', el próximo 29 de Diciembre en el Principal, ¿qué nos vas a ofrecer?
El Concierto en Vitoria especial va a ser seguro porque va a ser el último antes del parón. Nosotros lo vamos a pillar con emoción. Vamos toda la banda, será inclusivo por supuesto y siempre hay sorpresitas.

En el álbum incluyes una versión de Violeta Parra. ¿Qué tiene su música que se transmite entre generaciones?
Yo me siento con la responsabilidad, como cantautora, de cantar canciones de siempre. Por eso en el segundo disco hice 'La belleza', de Aute y en éste, 'Volver a los 17', de Violeta Parra. En varios conciertos vi a niños muy pequeños tararear esas canciones y si dejamos de cantarlas se pierden.

La memoria histórica es otro de los temas que abordas en tu último trabajo. ¿Cómo valoras el tratamiento que se está haciendo  de este asunto por parte de la sociedad?
Nuestra generación está en un momento de hablar, solucionar y curar. Antes no se podía hablar e igual ha llegado el momento de poner algún símbolo pacifista en este país. Hablar, sobre todo, sin que nos encrespemos, que es lo que me parece más preocupante. Alguien debería contarnos la historia real, objetiva, aunque eso sea muy difícil. Pero sí, tenemos una responsabilidad.

"Yo no me siento libre cuando hago canciones, porque parece que todo molesta. A todo hay que darle mil vueltas."

En la canción 'El hijo de la abuela' dices que el único crimen de Miguel fue el pensamiento libre. Hoy en día, ¿peligra la libertad de expresión?
¿La libertad de expresión en España? Tema delicado, ¿no? Porque en los tiempos de Miguel te metían en la cárcel, te torturaban y te desterraban. Ahora no te torturan, pero te meten en la cárcel y te obligan a irte. Estamos en un momento súper delicado. Yo no me siento libre cuando hago canciones porque parece que todo molesta. A todo hay que darle mil vueltas.

Pero, ¿crees que tiene que haber límites?
Supongo que sí, pero no sé de qué manera. Es un tema que me preocupa mucho pero no sé por dónde tirar. Parece que hay libertad de expresión para ciertas cosas, como por ejemplo manifestaciones fascistas, y luego no hay libertad de expresión para hacer un monólogo, pintar un cuadro o escribir una canción. Eso no me parece justo.

Tenemos entendido que eres fan de los vitorianos Soziedad Alkoholika, ¿ves posible una colaboración con ellos?
Colaboro con todo tipo de gente y de estilos. Todo el mundo sabe que escucho mucho rock y sí, Soziedad Alkoholika es la banda que más veces he visto en directo. A mí me encantaría hacer algo con ellos, lo que pasa es que son estilos tan diferentes… tendrían que suavizarse ellos o yo ponerme un poco más punki.

Dicen que los músicos ya no vivís de vuestros discos sino de los conciertos, ¿es así?
Es cierto que sobre todo vivimos de los directos, pero yo tengo la fortuna inmensa de vender muchos discos. De hecho, este disco, después de un año, está siempre en el 'top diez' y eso es brutal. Tengo los tres discos platino, eso es muy fuerte. Yo no me puedo quejar, pero sí, sobre todo, y más nosotros que no paramos de dar bolos... directo.

La crítica te encaja en infinidad de estilos, ¿cuál es el que mejor te define?
No me gustan las etiquetas... en realidad me parece un halago que me metan en todos los sacos. Pero si me tengo que definir, yo me siento cantautora. Es lo que soy. Compongo, canto mis canciones y me defiendo con mi guitarra. Luego con toda la banda las canciones son más rockeras, más urbanas...

¿Consideras que hay un auge de la canción protesta?
Hay mucha gente dentro de cada estilo mojándose y a mí me parece maravilloso. Creo que sí, que se está volviendo a hablar de cantautores. Se nos está dando cabida en festivales en los que antes no tocábamos, nos dan importancia en los medios de comunicación… yo creo que es un buen momento y no tenemos que callarnos.

"Yo no siento que haya ayudado a nadie. Las canciones son las que ayudan y yo soy solo un canal."

Tu carrera explosionó con el vídeo de '80 veces', que se viralizó, ¿Cómo lo recuerdas?
Como el paso fuerte, el que me permitió dedicarme de manera profesional a esto. Yo llevaba tocando muchos años en garitos, en la calle, no tenía disco. Gracias a '80 veces' firmamos con una discográfica y todo se profesionalizó.

Has ayudado a muchas mujeres a construir sus propias "puertas violetas" y salir del infierno, ¿cómo sienta?
Yo no siento que haya ayudado a nadie. Las canciones son las que ayudan y yo soy solo un canal. Está claro que yo las hago, pero cuando compongo me hablo a mí. Es algo muy egoísta y terapéutico pero yo 'La puerta violeta' la hice para mí, porque en ese momento me liberaba.

¿Cómo ves la situación del feminismo ahora?
Creo que es interesante todo lo que está pasando. No es nada malo que lo bueno esté de moda, en el sentido de que la gente está hablando, se está preocupando, está investigando porqué se llama así, de donde viene la lucha feminista... Cuando uno lee un poquito se da cuenta de lo importante que es el feminismo y dónde tiene que estar. Yo tengo esperanza de que cada vez va a ir a más y, aun así, queda tanto y tanto por hacer... pero hay que seguir y ojalá dentro de años, espero que sean pocos, se tenga que hablar de esto como pasado.

Tu compromiso va más allá de la lucha feminista. ¿Que es LeturAlma?
Es el festival que hacemos en mi pueblito, porque otro tema que me preocupa mucho es la despoblación rural. Yo soy de Albacete, pero me he criado en Letur, un pueblo de la Sierra del Segura, en el que, por ejemplo, están a punto de cerrar el colegio. Cada vez es menos la gente que vive ahí y me muero de la pena sinceramente.

Es complicado...
Sí, yo tampoco soy coherente, porque no vivo allí, no podría dedicarme a esto con facilidad, pero me parecía una excusa maravillosa crear un festival y llenar el pueblo de cultura durante un fin de semana. Así, la gente se mezcla con la gente del pueblo y se muestran los valores del campo y de la vida rural.

 

MÚSICA INCLUSIVA

Beatriz Romero y tú hacéis música inclusiva, ¿cómo surgió la idea de interpretar las canciones a la vez en el lenguaje de signos?
Beatriz y yo somos ya un combo que surgió como las cosas importantes de la vida: por casualidad. Nos conocimos en Bolivia haciendo cooperación. Yo estaba estudiando psicología y ella trabajaba en un instituto con alumnos sordos. Nos hicimos fans mutuas y llevamos ya seis años haciendo conciertos inclusivos, accesibles.

"A veces derribar una barrera es más fácil de lo que pensamos."

Juntas rompéis moldes.
A veces derribar una barrera es más fácil de lo que pensamos. Es algo que aporta mucho al espectáculo, mi música la puede escuchar todo el mundo y además acerca al público a una lengua bellísima. Es muy interesante compartir el protagonismo con Bea. Me ha hecho ganar todo el rato.

¿Qué es lo más emocionante que os ha pasado en un concierto?
Un matrimonio mayor de Alicante que sus primeros conciertos, sus únicos conciertos, han sido nuestros. Fueron con su hija, que sí que es oyente, y claro, estaban todo el rato llorando de la emoción de lo que habían sentido. Cosas así nos pasan todo el rato.

Les habéis descubierto la música.
Sí, hay mucha gente que nunca había podido ir a un concierto y siempre intentamos buscar el normalizar todo. Que nadie señale a nadie por sus diferentes capacidades.